COSTUMBRES ARGENTINAS.
Viendo la vida a través del futbol, yo soy de los que cuando paso por
una cancha en la carretera siempre trato de hacer un zoom al ángulo superior del arco, no porque sea muy talentoso, sino porque soy un soñador.
Argentina fue por varias
cuestiones uno de los motivos principales para hacer este viaje, había varias
cuestiones que me interesaban mucho de la cultura, por ejemplo ver como se
vivían el futbol y la música en este país, pero había muchas otras cosas por
descubrir; ahora que ya terminó mi experiencia por ese país me doy cuenta que
culturalmente Argentina tiene costumbres muy fuertes y muy arraigadas que de
una manera fugaz se volvieron parte de
mí y que ahora estoy convencido que voy a extrañar, y que muy probablemente un
día me hagan volver. Hasta el momento
nuestra estancia por la República Argentina ha sido la que más tiempo nos ha
tomado, por la gran cantidad de puntos interesantes con los que cuenta y también
considerando el hecho de que Julieta, mi novia y compañera de viaje, también es
argentina y que había que hacer una parada para pasar las fiestas en su casa.
Yo me imaginaba una argentina seria, fría y culta, algo hay de eso, pero también tiene los polos opuestos pues también hay mucho calor, gente muy bromista y buena onda y también hay una contracultura de gronchos (semejante a los nacos en México) la cual también había que descubrir, y analizarla para poder compararla. Cabe mencionar que sobre la música y el futbol pudimos darnos una idea de lo que son estos rituales para la gente, y si fueron como me lo imaginaba con una pasión desbordada, pero además de eso hubo muchas otras cuestiones que me encantaron de este país.
Yo me imaginaba una argentina seria, fría y culta, algo hay de eso, pero también tiene los polos opuestos pues también hay mucho calor, gente muy bromista y buena onda y también hay una contracultura de gronchos (semejante a los nacos en México) la cual también había que descubrir, y analizarla para poder compararla. Cabe mencionar que sobre la música y el futbol pudimos darnos una idea de lo que son estos rituales para la gente, y si fueron como me lo imaginaba con una pasión desbordada, pero además de eso hubo muchas otras cuestiones que me encantaron de este país.
Primeramente voy a hablar sobre
los vocablos interesantes que tienen como el “che” o el “boludo”, pero la que más
me gustaba era cuando se dirigían a mi como “flaco”, nunca nadie antes me había
dicho así (por el contrario yo era mejor conocido como el gordo), y era algo
cotidiano que la gente me llamará así, después descubrí que a todos les decían
así, era algo así como el típico "güero" en México, pero de igual manera me seguía
gustando que captaran mi atención con un “...ey flaco”.
De las primeras cosas que me di
cuenta sobre la idiosincrasia argentina es que la gente es directa, sin muchos
pelos en la lengua, dicen lo que piensan.
La gente suele ser muy bromista desde los culiaos hasta los porteños, los del
norte como los del sur, manejan un humor ácido y mucho sarcasmo pero siempre en
buena onda solamente por el simple hecho de bromear.
A la gente le gusta juntarse a
compartir, cualquier motivo es bueno desde un maté, unas cervezas, un vino,
unas pizzas, y sobre todo, mi motivo favorito, el asado. Es un factor en común
que la gente tome y coma mucho, tal vez por la herencia italiana; les encanta el escabio (alchol), toman mucha
birra, mucho vino, y mucho fernet con coca; la comida también es un tema de
suma importancia, pastas de todos los tipos, pizzas, empanadas, milanesas, pero
sobre todo hay un ritual culinario que los define y los hace argentinos, el asado. El asado es un ritual
maravilloso para cualquier persona que ame la comida, la comida siempre es
abundante, y la convivencia siempre tiene que estar a la altura de los
distintos cortes de los animales que vayan a ir a la parrilla, yo me declaró
sin tapujos un amante de esta bonita
costumbre argentina. También es parte de
la costumbre que la gente cene tarde y pesado, y no sé si por esta razón o
simplemente porque les gusta trasnochar pero la vida en argentina termina
tarde, ya en altas horas de la madrugada; pero no todo puede ser bueno sobre la
alimentación argentina pues yo tengo una queja sobre sus desayunos, no
desayunan nada, mate con tostaditas, para un mexicano es solamente lo que
comería en la espera mientras salen los
huevos, los frijoles, y los chilaquiles.
Hablando del mate es otra de las
costumbres que adapte para llevarla conmigo,
el mate no es solo una bebida es el pretexto perfecto para juntarse a
charlar, y es algo tan arraigado en la gente que hay muchas reglas no escritas que se siguen alrededor
de una reunión de mates. Primero que nada yo me tuve que ir familiarizando con
los términos: mate, yerba, bombilla, cebador, ronda, dulce o amargo, se lava,
entre otros. Durante el viaje yo comencé a compartir esa bebida con los
argentinos que fui encontrando e incluso comencé a interesarme sobre cómo era
el ritual pero no terminaba por convencerme, pero en mi paso por Uruguay no me
quedó de otra que comenzar a querer esa bonita tradición, ahora siempre que
salgo a la ruta me aseguro que vaya el mate, que tengamos yerba y que el agua
caliente este en el termo.
Una costumbre distinta fue el
hecho que acá los hombres se saludan de beso, al principio lo veía como algo
raro, yo no estaba acostumbrado a eso me costaba poner el cachete, pero con el
paso de los días lo fui entendiendo, a tal grado que en Chile todavía esperaba
que la gente saludara de beso, pero ya no era así.
Mención brev,e pero especial para
el Bidet, según yo en México se llama
baños de asiento, pero desde que entramos a Argentina en todos los baños estaba
el excusado y al lado otra tasa con llaves de agua, ellos lo llaman Bidet, lo
usan cotidianamente, casi todas las casas y departamentos lo tienen.
Para cerrar el escrito tengo que
decir que me declaro fanático del asado (de los matambres, de los choris, del
cordero, de los chinchulines, de las
bondiolas, del lechón, del asado), del bidet, del mate, de las facturitas, del dulce de leche, de los
alfajores, de las pastas, de las pizzas, de las albóndigas de huevo, de las
milangas; pincha de corazón, rojo y blanco los colores de mi camiseta, de la
barra de los azules de Alto Alberdi también; además seguidor del Che, de Maradona,
de Ginobili, de Spinetta, de Cerati, de Fito, Gardel, hace poco de los Gardelitos y del tango. Amante del futbol y del rock
nacional, así como del reggae popular,
de los Dancing, de los Nonpa, de los Pericos, los Kameleba y los Cafre, de la Bersuit, de Soda, los Illia, Charly,
Santaolalla; de los cuadros de Quinquella
y de los cuentos de Cortazar y de
Borges. Admirador empedernido de sus variados paisajes, cautivado por el fin
del mundo y por sus enormes glaciares. Me considero amigo de muchos hermanos
argentinos y hasta puedo decir que mi novia es una mina.
Por todo esto y más: “Que Viva la Argentina y que siga La Argentinidad al Palo.”
Por todo esto y más: “Que Viva la Argentina y que siga La Argentinidad al Palo.”
Escrito por David
Herrera González.
28 de Marzo de 2017.



