miércoles, 3 de mayo de 2017

95. COSTUMBRES ARGENTINAS.



COSTUMBRES ARGENTINAS.

Viendo la vida a través del futbol, yo soy de los que cuando paso por una cancha en la carretera siempre trato de hacer un zoom al ángulo superior del arco, no porque sea muy talentoso, sino porque soy un soñador.
Argentina fue por varias cuestiones uno de los motivos principales para hacer este viaje, había varias cuestiones que me interesaban mucho de la cultura, por ejemplo ver como se vivían el futbol y la música en este país, pero había muchas otras cosas por descubrir; ahora que ya terminó mi experiencia por ese país me doy cuenta que culturalmente Argentina tiene costumbres muy fuertes y muy arraigadas que de una manera fugaz  se volvieron parte de mí y que ahora estoy convencido que voy a extrañar, y que muy probablemente un día me hagan volver.  Hasta el momento nuestra estancia por la República Argentina ha sido la que más tiempo nos ha tomado, por la gran cantidad de puntos interesantes con los que cuenta y también considerando el hecho de que Julieta, mi novia y compañera de viaje, también es argentina y que había que hacer una parada para pasar las fiestas en su casa.
Yo me imaginaba una argentina seria, fría y culta, algo hay de eso, pero también tiene los polos opuestos pues también hay mucho calor, gente muy bromista y buena onda y también hay una contracultura de gronchos (semejante a los nacos en México) la cual también había que descubrir, y analizarla para poder compararla. Cabe mencionar que sobre la música y el futbol pudimos darnos una idea de lo que son estos rituales para la gente, y si fueron como me lo imaginaba con una pasión desbordada, pero además de eso hubo muchas otras cuestiones que me encantaron de este país.
Primeramente voy a hablar sobre los vocablos interesantes que tienen como el “che” o el “boludo”, pero la que más me gustaba era cuando se dirigían a mi como “flaco”, nunca nadie antes me había dicho así (por el contrario yo era mejor conocido como el gordo), y era algo cotidiano que la gente me llamará así, después descubrí que a todos les decían así, era algo así como el típico "güero" en México, pero de igual manera me seguía gustando que captaran mi atención con un “...ey flaco”.
De las primeras cosas que me di cuenta sobre la idiosincrasia argentina es que la gente es directa, sin muchos pelos en la lengua, dicen lo que  piensan. La gente suele ser muy bromista desde los culiaos hasta los porteños, los del norte como los del sur, manejan un humor ácido y mucho sarcasmo pero siempre en buena onda solamente por el simple hecho de bromear.
A la gente le gusta juntarse a compartir, cualquier motivo es bueno desde un maté, unas cervezas, un vino, unas pizzas, y sobre todo, mi motivo favorito, el asado. Es un factor en común que la gente tome y coma mucho, tal vez por la herencia italiana;  les encanta el escabio (alchol), toman mucha birra, mucho vino, y mucho fernet con coca; la comida también es un tema de suma importancia, pastas de todos los tipos, pizzas, empanadas, milanesas, pero sobre todo hay un ritual culinario que los define y los hace argentinos, el asado. El asado es un ritual maravilloso para cualquier persona que ame la comida, la comida siempre es abundante, y la convivencia siempre tiene que estar a la altura de los distintos cortes de los animales que vayan a ir a la parrilla, yo me declaró sin tapujos un amante de esta bonita costumbre argentina.  También es parte de la costumbre que la gente cene tarde y pesado, y no sé si por esta razón o simplemente porque les gusta trasnochar pero la vida en argentina termina tarde, ya en altas horas de la madrugada; pero no todo puede ser bueno sobre la alimentación argentina pues yo tengo una queja sobre sus desayunos, no desayunan nada, mate con tostaditas, para un mexicano es solamente lo que comería  en la espera mientras salen los huevos, los frijoles, y los chilaquiles.
Hablando del mate es otra de las costumbres que adapte para llevarla conmigo,  el mate no es solo una bebida es el pretexto perfecto para juntarse a charlar, y es algo tan arraigado en la gente que hay  muchas reglas no escritas que se siguen alrededor de una reunión de mates. Primero que nada yo me tuve que ir familiarizando con los términos: mate, yerba, bombilla, cebador, ronda, dulce o amargo, se lava, entre otros. Durante el viaje yo comencé a compartir esa bebida con los argentinos que fui encontrando e incluso comencé a interesarme sobre cómo era el ritual pero no terminaba por convencerme, pero en mi paso por Uruguay no me quedó de otra que comenzar a querer esa bonita tradición, ahora siempre que salgo a la ruta me aseguro que vaya el mate, que tengamos yerba y que el agua caliente este en el termo.
Una costumbre distinta fue el hecho que acá los hombres se saludan de beso, al principio lo veía como algo raro, yo no estaba acostumbrado a eso me costaba poner el cachete, pero con el paso de los días lo fui entendiendo, a tal grado que en Chile todavía esperaba que la gente saludara de beso, pero ya no era así.
Mención brev,e pero especial para el Bidet,  según yo en México se llama baños de asiento, pero desde que entramos a Argentina en todos los baños estaba el excusado y al lado otra tasa con llaves de agua, ellos lo llaman Bidet, lo usan cotidianamente, casi todas las casas y departamentos lo tienen.
Para cerrar el escrito tengo que decir que me declaro fanático del asado (de los matambres, de los choris, del cordero,  de los chinchulines, de las bondiolas, del lechón, del asado), del bidet, del mate,  de las facturitas, del dulce de leche, de los alfajores, de las pastas, de las pizzas, de las albóndigas de huevo, de las milangas; pincha de corazón, rojo y blanco los colores de mi camiseta, de la barra de los azules de Alto Alberdi también; además seguidor del Che, de Maradona, de Ginobili,  de Spinetta, de Cerati, de  Fito, Gardel, hace poco de  los Gardelitos y  del tango. Amante del futbol y del rock nacional, así como del reggae popular,  de los Dancing, de los Nonpa, de los Pericos, los Kameleba y los Cafre,  de la Bersuit, de Soda, los Illia, Charly, Santaolalla; de los cuadros de Quinquella  y de los cuentos de Cortazar y  de Borges. Admirador empedernido de sus variados paisajes, cautivado por el fin del mundo y por sus enormes glaciares. Me considero amigo de muchos hermanos argentinos y hasta puedo decir que mi novia es una mina.
Por todo esto y más: “Que Viva la Argentina y que siga La Argentinidad al Palo.”




Escrito por David Herrera González.

28 de Marzo de 2017.

94. EN FAMILIA CON CHABELO.



EN FAMILIA CON CHABELO. 

Ni en el mejor de mis sueños hubiera podido imaginar algo así.

El viaje desde  el comienzo ha mantenido una cualidad sumamente importante, la capacidad de sorpresa. Incluso cuando pienso que ya nada puede sorprenderme siempre pasa algo mejor, y esta vez no fue la excepción, yo ya había llegado hasta el fin del mundo, ya no podía ir más al sur, el primer objetivo del viaje ya estaba cumplido, solo faltaba intentar terminar de conocer los países de Latinoamérica,  pero justamente cuando estábamos en Ushuaia me llegó una tremenda noticia, la visita de mis papás y mis hermanos para vernos unos  días en Calafate.  Por esta razón tuvimos que alargar un poco nuestra estancia en esa ciudad argentina, antesala de uno de los glaciares más importantes del mundo. 

Al final solo estuvimos juntos cinco días pero para mí toda esa semana fue una semana de ensueño que comenzó el martes 14 de marzo. Recuerdo que ese día me levante  todavía escéptico sobre lo que me esperaba; Julieta, Luis y yo caminamos por la costanera bordeando el hermoso Lago Argentino y allí nos sentamos a comer unas galletas y a tomar unos mates, para luego seguir caminando hasta el hotel donde se hospedarían mi Papá, mi Mamá, el Lalo y el Rulo. Ellos arribaron antes que nosotros, así que cuando bajaron de su cuarto primero los dos Lalos, luego mi mamá  y después de un rato Raúl, yo la verdad sentí como me llenaba de felicidad con cada uno de los fuertes abrazos que nos fuimos dando. Había que verles  las caras, saludarlos, hacerles cariños, preguntar por la familia, hablar sobre el reciente fallecimiento del Bob, y había que disfrutar,  disfrutar mucho el hecho de estar todos juntos y de hacerlo en un ambiente de vacaciones (hacía muchos años que no salíamos de Aguascalientes todos juntos) para por conocer uno de los rincones más sorprendentes del mundo.  Compartir con ellos represento para mi felicidad pura,  todo fue lindo, los paseos, las comidas, los picnics, los tragos, los recuerdos, las memorias, las canciones infantiles cantadas a capela con la Güeris,  las pláticas serias con mi padre, las bromas y la buena energía con mis hermanos, las fotos, las sonrisas, el estar acompañado de la July y de Luisito, las simples conversaciones, las muchas risas en familia,  todo eso era como estar viviendo un sueño, un hermoso recordatorio personal de lo que soy, de donde vengo y de porqué ya me hace falta volver a casa.
Durante esos días tuvimos la oportunidad de comer rico, tortas fritas complementadas con jamón (a sugerencia culinaria de mi pap)á, discos de cordero y de mariscos, pizzas, sándwiches simples  y corrientes en los tours; también tomamos rico, desde coca cola, dos tipos de tequila, cervezas, vino tinto, agua de la llave, jugos en polvo, la verdad que no importaba nada, cualquier cosa  era una buena exucsa para disfrutar y ser felices, a mi tanta felicidad por momentos me hacía dudar que realmente tuviera en frente de mi a toda mi familia.
 
Sobre los lugares que conocimos simplemente fueron espectaculares, comenzando por el glaciar Perito Moreno, luego un tour en una embarcación que nos llevó a otros dos glaciares, el Upsala y el Spegazzini, luego un día que rentamos un auto y nos fuimos a pasar el día a Chaltén, un lugar con unos paisajes hermosos, donde pudimos subir a un mirador de cóndores desde donde se veía una enorme montaña, luego fuimos a una cascada y luego manejamos hasta un hermoso Lago, finalmente el último día lo pasamos un poco más tranquilos echando flojera al borde del lago Argentino, apreciando sus colores y degustando de un maravilloso atardecer. El día que ellos seguían su viaje hasta Ushuaia, nosotros  llegamos temprano a despedirlos, compartimos el desayuno con ellos, y luego nos tuvimos que dar otro abrazo enorme y vernos las sonrisas en las caras, para almacenarlas hasta que nos volvamos a encontrar. Luego ellos siguieron con su ruta hacia el fin del mundo y luego hacia Buenos Aires, donde sé que les fue muy bien.  Para nosotros tres, Julieta, Luis y yo, el viaje debía de continuar y al martes siguiente, el 21 de marzo, cerramos la semana con una fabulosa experiencia al caminar 10 kilómetros en el Chaltén para llegar a un punto simplemente mágico que se conoce como la Laguna de Los Tres, donde el paisaje es simplemente mágico, dos lagunas, una verde y otra azul obscuro, con cascadas formadas por el deshielo de los glaciares en lo alto de las montañas, una semana que nunca voy a olvidar, una sorpresa que me llegó cuando menos lo esperaba y que siempre lo voya  recordar como  una gran enseñanza de vida.
 
Escrito por David Herrera González.
25 de Abril, 2017